Al natural Destino Monegros Dando la nota Semblanzas Mirando hacia atrás La recocina Entre nosotros
Enclaves Rutas Miradores fotográficos Museos y centros
Eventos deportivos Fiestas y tradiciones Actos culturales Actualidad Patrimonio natural y cultural
Femoga Ayto. Sariñena

Con Propiedad

Cómo combaten los animales el frío en Los Monegros

Cómo combaten los animales el frío en Los Monegros

Ante las bajas temperaturas, los animales de Los Monegros utilizan diferentes estrategias para protegerse del frío. Para conocerlas, podemos repasar la clasificación animal desde los invertebrados hasta los mamíferos, entre ellos, veremos casos muy curiosos como el escarabajo que busca el calor del fiemo, el sapo que se entierra en la tierra o la musaraña que reduce su tamaño.

 

Así, en relación a los invertebrados, el biólogo Ramiro Muñoz explica que algunos de ellos se enfrentan a las bajas temperaturas en forma de larva o huevo. Dentro de nuestra comarca, un ejemplo sería la artemia salina. «En su caso, pone unos huevos extremadamente resistentes a las bajas temperaturas y alta salinidad, lo que les permite sobrevivir sin dificultades entre la arena y la sal de las lagunas situadas al sur de Los Monegros. Los huevos carecen de agua y en consecuencia, están exentos de sufrir su cristalización y rotura», explica Muñoz. Asimismo, entre otros, tenemos el caso del escarabajo rinoceronte, que llega a medir unos 4 centímetros y que vemos volar durante la primavera y el verano. En este caso, esta especie supera el invierno en forma de larva y para ello, «vive dentro de los montones de estiércol de las explotaciones ganaderas, lo que por una parte le proporciona alimento y por otra, debido a las fermentaciones, un ambiente cálido, es decir, como si estuviese en una incubadora», detalla Muñoz. Dentro de esta misma clasificación, estaría la típula, un insecto inofensivo, que tiene una apariencia similar al mosquito si bien su tamaño es muy superior. Para resguardarse de las bajas temperaturas, este animal vive en forma de larva debajo de la tierra y se alimenta de las raíces de las plantas. De igual modo, entre los más conocidos, Muñoz destaca «el saltamontes, que es capaz de hacer un agujero en el suelo y enterrar sus huevos; o, por ejemplo, diferentes xilófagos, es decir, los que comen madera, que pasan el invierno en forma de larva viviendo en el interior de los troncos de los árboles». 

 

En relación a los invertebrados adultos, el biólogo explica que existen diversos ejemplos, entre ellos, las avispas reinas, que «buscan un refugio durante el invierno y tras ello, al llegar el buen tiempo, salen, ponen sus huevos y, junto a las primeras obreras, van creando el avispero». De igual modo, hay otras especies como las mariposas o moscardones que son capaces de pasar el invierno en forma de adulto, así como las abejas o abejorros, que tienen nidos debajo de la tierra, según detalla Muñoz. En todos estos casos, es posible ver ejemplares activos en pleno invierno, en días que luce el sol y las temperaturas suben momentáneamente. Hay que destacar que muchos invertebrados, contienen sustancias anticongelantes en el interior de su cuerpo y esto les permite sobrevivir a temperaturas bajo cero.

 

Por otro lado, muchas especies de peces, suelen pasar el invierno prácticamente inactivas, lo que les permite sobrevivir al descenso de temperaturas. En concreto, Muñoz explica que «suelen refugiarse en las zonas más profundas del río, la balsa o el humedal en el que viven con el objetivo de huir de la superficie y en consecuencia, del frío». De igual modo, la estrategia utilizada por los anfibios suele ser común a todos ellos: «enterrarse debajo del suelo», tal y como apunta Muñoz. Ahora bien, el biólogo destaca al sapo común y al corredor, que son muy resistentes al frío y que suelen estar bajo vegetación seca o en oquedades del suelo, por ejemplo, los montones de leña. Asimismo, cabe destacar al sapo de espuelas, que está muy presente en Los Monegros y que es capaz de cavar un agujero en el suelo, en el que penetrar a un metro de profundidad, lo que le protege del frío y en su momento, del calor. La misma estrategia pueden utilizar las ranas, que, al igual que algunos sapos, pueden entrar en una especie de letargo enterrándose bajo tierra.

 

En relación a los reptiles, entre ellos, tortugas, lagartos o serpientes utilizan diferentes estrategias. Por ejemplo, Muñoz explica que las tortugas suelen meterse bajo capas de vegetación espesa o entre zarzales e, incluso, usar viejas guaridas de conejo o enterrarse en zonas inundadas y frente a ello, serpientes, lagartos y lagartijas suelen elegir huecos en muros, piedras, troncos o agujeros en el suelo.

 

Por su parte, las aves relacionadas con Los Monegros también utilizan estrategias muy diferentes. En su caso, más que el frío, les afecta más la falta de alimento y en muchos casos, como las carracas, abejarucos o golondrinas, optan por migrar al sur. A ellas, las sustituyen otras especies que llegan de Europa, entre ellas, gansos, cercetas, avefrías, patos cucharas, aguiluchos, águilas ratoneras o estorninos. Asimismo, existen otras especies que están todo el año en Los Monegros, que cambian su comportamiento durante el invierno para superar las bajas temperaturas y la falta de alimento. Así, entre otros, están el gorrión, jilguero, verderón y pardillo. En estos casos, suelen agruparse en grandes bandos con el fin de evitar a los depredadores y, al mismo tiempo, proporcionarse calor frente a las bajas temperaturas nocturnas. Asimismo, como el alimento escasea, aquellas que tienen más dificultades para encontrar comida, son capaces de fijarse en las que tienen más suerte y al día siguiente seguirle en su búsqueda del alimento. Del conjunto, Muñoz destaca el caso de las aves nocturnas, como los búhos o las lechuzas, que disponen de magníficos plumajes que les permiten estar activas en las noches más frías. Además, como todos sabemos, estas últimas siempre encuentran un buen refugio en alguna construcción humana.

 

Por último, en relación a los mamíferos, cada uno suele tener su propia estrategia, especialmente dependiendo de su tamaño. Según explica el biólogo, algunos suelen hibernar, entre ellos, el lirón, que es capaz de estar en esta situación unos cuatro meses; y otros permanecen activos si bien pasan mucho tiempo en su madriguera. Dentro de los de pequeño tamaño, Muñoz destaca como caso curioso a la musaraña, el mamífero más pequeño que podemos encontrar en Monegros que tiene un metabolismo muy rápido y que es capaz de reducir las dimensiones de sus órganos internos. Según explica el biólogo, la reducción es literal, es decir, el animal es mucho más pequeño en invierno que en verano. Frente a ello, los grandes mamíferos, entre ellos, zorros, jinetas o tejones, cuentan con una capa de grasa y una excelente piel, además, pueden presentar periodos de reposo durante los días más duros del invierno.

23/02/2015

Encuesta

¿Cree qué será necesario la intervención de la fuerza pública para el retorno de los bienes de Sijena?

A)-Sí, será necesaria su intervención.

B)-No, la devolución se realizará antes de llegar a ese extremo.

C)-No sabe / No contesta

Elige la respuesta

Ver resultados

¿Cree qué será necesario la intervención de la fuerza pública para el retorno de los bienes de Sijena?

La respuesta que mas votos ha obtenido hasta el momento es:
A: 405 votos; B: 48 votos; C: 45 votos

twitter facebook

LOPD | Website desarrollado por: Federico Vallés

subir