Al natural Destino Monegros Dando la nota Semblanzas Mirando hacia atrás La recocina Entre nosotros
Enclaves Rutas Miradores fotográficos Museos y centros
Eventos deportivos Fiestas y tradiciones Actos culturales Actualidad Patrimonio natural y cultural
Femoga Ayto. Sariñena

Actualidad

«El siglo XXI tiene que ser el siglo de Sijena»

Sergio Baches ha escrito un nuevo libro sobre el monasterio.

Sergio Baches ha escrito un nuevo libro sobre el monasterio.

Sergio Baches Opi tiene sus raíces familiares en Villanueva.


El abogado e investigador Sergio Baches Opi, que tiene sus raíces familiares en Villanueva de Sijena, es el autor del libro "¡Fuego! La destrucción del monasterio de Sigena" (Sariñena Editorial), que se presenta este martes, 20 de julio, en la sala la bóveda del restaurante Monegros de Sariñena. La publicación reconstruye las circunstancias que llevaron a la quema, destrucción y saqueo del cenobio. También habla de la profanación del Panteón Real, aportando testimonios poco conocidos, así como del fuerte carácter de la fundadora del cenobio, la reina doña Sancha. Para la recuperación de Sijena, Baches cree necesario contar con un verdadero plan director y propiciar la llegada de una nueva orden religiosa.

 

Durante el largo pleito judicial por el tesoro de Sijena, el incendio del monasterio también se ha colado en el debate. ¿Aporta su libro nuevos datos o testimonios sobre cómo se produjo y quiénes fueron sus instigadores?

El libro es un ensayo histórico y por lo tanto no se refiere en las razones jurídicas que han fundamentado las posiciones del Gobierno de Aragón y del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena en los pleitos por los bienes y por las pinturas mulares de la Sala Capitular. Esos motivos jurídicos se sustentan por sí mismos, con independencia de quién fuera el instigador o ejecutor de la destrucción de Sijena. Lo que las fuentes históricas que he manejado revelan es que se trata de un periodo histórico tremendamente confuso y estas fuentes únicamente permiten plantear hipótesis razonables sobre quién instigó y destruyó el monasterio. Los testimonios apuntan a la existencia de milicianos (posiblemente anarquistas) procedentes de Cataluña como los instigadores y ejecutores del incendio y a la colaboración de algunos miembros del comité revolucionario local, también anarquistas. 

 

¿Qué peso tienen las imágenes? ¿Incluye fotografías o documentos inéditos? 

El libro contiene 18 fotografías, algunas poco conocidas, como las que muestran el patio del monasterio totalmente abandonado y con restos de coches destruidos. Es la imagen de la desolación y barbarie que sufrió el centenario monumento. Hay también un documento que creo no se ha reproducido anteriormente en ninguna obra. Se trata de la certificación del acta de las votaciones en Villanueva de las elecciones generales del 16 febrero de 1936 para la elección de diputados a Cortes y que se encuentra en el Archivo de la Diputación Provincial de Huesca. Los resultados a nivel local de esas elecciones demuestran que los vecinos de la localidad votaron muy mayoritariamente a las candidaturas de derechas y que, por lo tanto, el Frente Popular no tenía muchos seguidores en el pueblo.

 

Hay dudas sobre la fecha en la que comenzó el incendio del monasterio, unos apuntan al 3 de agosto y otros al 21 y 22 de julio, ¿ha podido afinar el dato? 

Lo cierto es que no sabemos qué día exactamente comenzó la destrucción de Sijena. Sin embargo, teniendo en cuenta algunos testimonios que me parecen fiables es posible que todo empezase en torno al 24 o al 25 de julio de 1936. En el libro de Julio Arribas, "Historia de Sijena" (1975), parece indicarse que habría sido hacia el 3 de agosto, pero los párrafos de los que cabría deducir esta conclusión no están del todo claros. 

 

Desde Cataluña, algunas voces, que han tratado de poner en entredicho la capacidad de Aragón de cuidar de su patrimonio, llegaron a señalar a los vecinos del municipio como instigadores de la quema del cenobio. ¿Qué papel jugaron en aquellos días?

A mi juicio, basándome en un análisis contextualizado de las fuentes, no se puede afirmar con ningún grado de verosimilitud que en su conjunto los vecinos de Villanueva de Sijena fueran sospechosos, instigadores o ejecutores de la quema y destrucción del monasterio; entre otras razones, precisamente porque la demografía política del pueblo desmiente esta hipótesis. No es descartable tampoco que algunos vecinos, principalmente los pertenecientes al comité local, colaborasen en la destrucción y saqueo del cenobio. Lo que sí es relevante, como afirma un testigo directo de los hechos, es que las monjas del monasterio se repartieron por las casas del pueblo y que en Villanueva no les faltaban amigos. Algunas familias contribuyeron también de manera decisiva a salvar numerosos objetos y obras de arte del monasterio, escondiéndolos y protegiéndolos en sus casas de la rapiña revolucionaria. Lo que indico en el libro es que las fuentes permiten plantear razonablemente que de no haber sido por la llegada de milicianos procedentes de Cataluña al pueblo el monasterio nunca hubiera sido destruido. 

 

Y la profanación de las tumbas, ¿cuándo y cómo tuvo lugar?

Según cuenta Julio Arribas, en aquel tiempo secretario del Ayuntamiento de Villanueva, los responsables de la profanación de las tumbas fueron miembros del denominado "Regimiento Engels", que se encontraba alojado en Sena. En el libro planteo la posibilidad de que dicho regimiento tuviera su origen en la llamada "columna Engels", compuesta por miembros del PSUC procedentes de las provincias de Barcelona, Gerona y Lérida. Las fuentes más fiables indican que la profanación se produjo después de la destrucción del monasterio; es posible que a finales de septiembre de 1936. Los cadáveres fueron esparcidos por la iglesia y el patio del monasterio. También profanaron el panteón de las monjas sanjuanistas. El espectáculo debió de ser dantesco. La profanación de tumbas fue frecuente en la zona dominada por los afectos a la causa republicano-revolucionaria. 

 

¿Quiénes descansaban en el Panteón Real de Sijena? ¿Qué ha sido de sus restos?

Está acreditado que en el Panteón estaban los restos del rey Pedro II, caído en Muret en 1213, de su madre, la reina doña Sancha, fundadora de Sijena, y de la infanta Dulce. Más dudas plantea que la infanta Leonor estuviera enterrada en Sijena, como tradicionalmente se ha afirmado. Sabemos también que el infante Ramón Berenguer, hermano de Pedro II, estaba enterrado en el cenobio. Desgraciadamente, todos los restos desaparecieron tras la profanación de los sarcófagos, si bien algunos testimonios, que recojo en el libro, afirman haber visto la momia de doña Sancha en Sena, donde habría sido llevada por los profanadores, y uno los testigos, Joaquina Ardanuy, afirma que fue enterrada en el cementerio de Sena. También en este punto algunos testimonios son divergentes sobre el destino de los restos de la reina pero convendría verificar si sus restos están realmente en dicho cementerio. Sería formidable poder restituir sus restos al Panteón Real de Sijena; un gesto simbólico con una gran fuerza ética.

 

¿Qué sabemos de su estado de conservación antes de su profanación?

Los sarcófagos del Panteón Real de Sijena fueron abiertos oficialmente por última vez en 1883. En el acta de inspección se indica que todos ellos, incluido el de Pedro II, estaban prácticamente deshechos por el paso del tiempo, pero el cadáver de la reina Sancha apareció bien conservado. Su pelo era de un rubio casi rojo y se indica que su estatura debió de ser de aproximadamente 1,70 metros. Se apunta también que tenía una complexión más bien robusta. 

 

Bajo el título 'Doña Sancha: una reina con una personalidad singular', dedica un capítulo a la fundadora del cenobio, ¿cómo la describe? ¿Qué le hacía especial?

Sancha fue una reina con una fuerte personalidad que plasmó en su labor arquitectónica y artística en Sijena, creando un monasterio-palacio que le sirviera de corte. Se involucró también en los asuntos del reino, que describo con cierta profusión en el libro. Mantuvo correspondencia con Inocencio III sobre herejía y contribuyó a la unión de los reinos cristianos, que cristalizó en la importante victoria frente a los sarracenos en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212. Se enfrentó también a su hijo, Pedro II, al parecer por la posesión de algunos castillos en la frontera castellano-aragonesa, lo que, por sí mismo, demuestra que no era una persona que se achicase fácilmente, ni siquiera ante el mismo rey.  

 

¿Qué le llevó a escribir este libro? ¿Y para qué espera que sirva?

Principalmente la curiosidad por aprender y, por tanto, de entender mejor este periodo en la historia de Sijena, del que todavía sabemos poco, y difundir lo que desvelan algunas fuentes y testimonios poco conocidos sobre los últimos días de Sijena. El libro no es un punto y final, sino que se ha planteado como una contribución más en un ámbito que precisa de más investigación. Espero que mi trabajo sirva de acicate para que otros investigadores e historiadores escarben en los archivos y descubran nuevos documentos que permitan arrojar más claridad sobre estos hechos.

 

Y, como abogado, ¿cuál es su opinión sobre el desarrollo de los pleitos? ¿Confía en el regreso de las pinturas de la Sala Capitular?

Creo que los litigios han sido muy bien llevados tanto por el abogado de Villanueva, Jorge Español, como por los abogados del Gobierno de Aragón. En el caso de las pinturas murales del siglo XIII lo que esencialmente resolvió el juzgado de primera instancia de Huesca es que las pinturas están en "precario" en el Museo de Arte de Cataluña, es decir, que el museo solo tiene una mera posesión (no basada en ningún contrato ni mucho menos en un título de propiedad), y que, por consiguiente, sus legítimas propietarias, las monjas sanjuanistas, pueden solicitar en cualquier momento la extinción del "precario" y recuperar las pinturas. Jurídicamente es un fallo impecable y así lo estimó la Audiencia Provincial de Huesca al confirmar la sentencia. Espero, y tengo mucha confianza en ello, que el Tribunal Supremo confirme también la sentencia de la Audiencia y que en un tiempo razonable podamos colocar las pinturas en el lugar de donde nunca debieron salir.

 

Las instituciones catalanas implicadas en los pleitos han recurrido cada una de las sentencias e, incluso, han llegado a incumplirlas. ¿Qué opinión le merece su postura?

Están en su derecho de defender las posturas que consideren oportunas, siempre que lo hagan dentro del respeto al Estado de Derecho, lo que no siempre ha sido el caso en el pleito de los 97 bienes, pues para la recuperación 44 obras hubo que enviar a los "ángeles verdes", a los agentes de la Guardia Civil, al Museo de Lérida con el oportuno mandamiento judicial. Dos exconsejeros del gobierno regional catalán, Santi Vila y Lluís Puig, están procesados por un delito de desobediencia al negarse a cumplir la sentencia de la juez de Huesca que ordenaba la restitución de los bienes. Me parece gravísimo que en un Estado de Derecho los responsables de una administración autonómica incumplan las resoluciones judiciales, porque, como decía el gran jurista italiano, Piero Calamandrei, la legalidad es una condición para la libertad. En la defensa del Estado de Derecho no caben pasteleos políticos.

 

Tras la llegada de una parte importante del tesoro artístico de Sijena, ¿cuál es su deseo para el futuro del monasterio?

Queda lo más importante... las pinturas de la Sala Capitular, pero si tenemos en cuenta la horquilla temporal de los últimos diez años, los logros han sido evidentes y muy positivos. Aunque la lucha por la recuperación de los bienes y la restauración de Sijena se remonta a muchas décadas, el retorno del relicario de Santa Waldesca a Villanueva en 2012 fue un hito muy importante, que demostró que se podía cruzar el "rubicón" para lograr la vuelta de otros bienes, como así ha sido. De cara al futuro es imprescindible, a mi juicio, encontrar a una nueva orden religiosa que pueda revestir al conjunto arquitectónico de un sentido religioso y espiritual. De otro modo, corremos el riesgo de convertir Sijena en un indecente y bullicioso parque temático de gran consumo, como desgraciadamente ha sucedido con otros monumentos religiosos. El siglo XXI tiene que ser el "siglo de Sijena". Sijena tan maltratado por la historia, se merece que no desvirtuemos la que fue su finalidad fundacional; ser un centro religioso de primer orden y un centro de vertebración del territorio, y estos objetivos se logran compatibilizando el uso religioso de sus estancias con las visitas turísticas y su conversión en un centro espiritual y cultural de referencia dentro y fuera del territorio de Monegros. 

 

Es necesario también contar con un plan director integral que exponga una visión sistemática y cronológica de cómo se quiere seguir recuperando el monasterio  y definir un modelo estable de gestión. Se puede hacer sin problemas y estamos creo en el buen camino. Aragón tiene mucha experiencia en la recuperación y gestión de monumentos y en la restauración y conservación de pinturas románicas. Tenemos también ejemplos, como el de la rehabilitación de Santa María la Real de Aguilar de Campoo. Hace unos años me encontré en Madrid con el dibujante José María Pérez González (Peridis), alma mater de este proyecto, y es impresionante lo que se puede hacer cuando hay voluntad política de impulsar el desarrollo de un monumento y el apoyo financiero de instituciones públicas y empresas. 

19/07/2021

Astromonegros organiza diferentes actividades y observaciones.

Un verano para disfrutar del cielo monegrino

Astromonegros organiza diferentes actividades y observaciones.

La nueva Delegada del Gobierno se compromete con el diálogo.

Rosa Serrano toma posesión de su nuevo cargo

La nueva Delegada del Gobierno se compromete con el diálogo.

twitter facebook

LOPD | Website desarrollado por: Federico Vallés

subir